ASQUIFYDE

En mayo de 2005, con ocasión del 12 de mayo, Día Internacional de la Fibromialgia, del Síndrome de Fatiga Crónica y del Síndrome de Sensibilidad Química, se hizo público un manifiesto titulado Hagamos visible lo invisible, que iba dirigido al Ministerio de Sanidad. Han pasado casi tres años y siguen existiendo infinitas carencias en el ámbito de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica, a pesar de ser enfermedades reconocidas en el marco del INSS y de haberse dado unos primeros pasos (intentos de tratamiento médico, algunas investigaciones, fuerte presencia asociacional, logro de unos compromisos básicos en Cataluña gracias a la presión de una Iniciativa Legislativa Popular firmada por más de 140.000 ciudadanos, …). Aún queda mucho camino por hacer. Los pacientes de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica (en su mayoría mujeres), siguen siendo tratados en muchas consultas como enfermos psiquiátricos, y en ocasiones, aún hoy, se les acusa de estar fingiendo. (VER EL MANIFIESTO)

La UE refuerza desde hoy los controles sobre alimentos y piensos extracomunitarios para detectar pesticidas

Escrito en Salud ambiental

La Unión Europea reforzará desde hoy los controles para evitar la entrada de piensos y alimentos extracomunitarios que contengan pesticidas u otras sustancias que puedan poner en riesgo la salud humana o animal. 

 

Se aplicará una vigilancia más estrecha sobre una lista de productos predeterminados que será reevaluada periódicamente y que abarca desde los cacahuetes hasta frutas y verduras, informó la Comisión Europea en un comunicado.

 

 

 

 

 

Con la entrada en vigor de esta norma se realizarán controles sistemáticos de la documentación que acompaña los contingentes y que acredita sus características. A cambio, se reducirán las inspecciones que se realizan directamente al producto.

 

 

Fuente: EUROPA PRESS 

Relacionan la alteración de tiroides con un químico presente en algunas telas

Escrito en Salud ambiental

El ácido perfluorooctanoico 

 

Un grupo de científicos de la Universidad de Exeter (Reino Unido) ha elaborado un estudio en el que asegura que el ácido perfluorooctanoico, químico presente en productos como las sartenes antiadherentes y las telas impermeables, está relacionado con la alteración de las funciones reguladoras del metabolismo de la glándula tiroides.

 

La investigación, publicada en la revista ‘Environmental Health Perspectives’, halló que las personas con altos niveles de este químico en su sangre tienen mayores tasas de alteración en la glándula de tiroides, que afectan paralelamente al metabolismo del cuerpo.

 

El equipo británico analizó a 3.966 estadounidenses adultos mayores de 20 años de los que se tomaron muestras sanguíneas entre 1999 y el 2006 para buscar PFOA. Los expertos encontraron que aquellos que tenían un mayor nivel de concentración del ácido (más de 5,7 nanogramos por mililitro) presentaban el doble de probabilidades de desarrollar una enfermedad de la tiroides, en comparación con los individuos con los menores niveles de PFOA (menos de 4 ng/ml).

 

No obstante, los investigadores apuntaron que la relación entre el químico y la alteración metabólica “podría ser compleja e indirecta” y hay que seguir estudiando los posibles efectos para la salud humana causados por la exposición a bajos niveles de químicos como el ácido perfluorooctanoico (PFOA, por sus siglas en inglés).

 

 

 

Estudios previos en personas que viven cerca de sitios donde se produce PFOA no han encontrado una asociación entre la exposición a estos químicos y la función de la glándula tiroides, mientras que otros científicos aconsejaron ser “cautelosos” antes de sacar conclusiones sobre la nueva investigación.

 

Tenemos que saber qué acción concreta producen estos químicos”, dijo Tamara Galloway, profesora de ecotoxicología de la Universidad de Exeter, quien lideró el estudio. “Estudios como éste no pueden decirnos que las dos cosas están definitivamente vinculadas”, dijo Ashley Grossman, profesora de neuroendocrinología de la Universidad Queen Mary de Londres.

 

“La enfermedad de esta glándula a menudo se debe a que el propio sistema inmune del cuerpo ataca a la tiroides”, dijo Grossman. “Por eso, quizás este químico está teniendo un efecto en el sistema inmunológico, no en la tiroides”, señaló.

 

Las personas con baja función de la tiroides pueden perder el cabello, subir de peso y sentirse fatigadas. En cambio, los pacientes con hiperactividad de la glándula pueden perder peso y sentir que su corazón se

 

 

 

Fuente: EUROPA PRESS

«Viviría mejor si hubiera llegado antes el diagnóstico»

Las claves

 

¿Qué es?: El Síndrome de Sensibilidad Química (SQM) es la respuesta fisiológica de algunos individuos frente a multitud de agentes y compuestos químicos que se pueden hallar en el medio ambiente. La OMS no la considera aún una enfermedad como tal.

 

Síntomas: Son crónicos y se agudizan ante una crisis. La mitad de los afectados manifiestan tener dolor de cabeza, debilidad, problemas de memoria, falta de energía, congestión nasal, dolor o compresión en la garganta y molestias en las articulaciones (de los sistemas nervioso central, neuromuscular, respiratorio, y esquelético). Alrededor de casi un tercio refieren otros síntomas de sistemas orgánicos como el dolor abdominal, náuseas, trastornos visuales, o presión pectoral. 

 

Diagnóstico: Es clínico y se realiza con el cuestionario QEESI (cuestionario rápido de exposición y sensibilidad ambiental).

 

Prevalencia: Las estimaciones son dispares. Se sabe que el 0,75% de la población tiene SQM severo y el 12% moderado o leve.

 

 

 

 

 

EVA CABALLÉ

 

Hace apenas cuatro años, la vida de Eva era absolutamente frenética. Trabajaba como economista en una Sociedad de Valores en Barcelona, tocaba en un grupo de rock -«Lefthanded»-, iba al gimnasio, salía casi cada noche con sus amigos… Ahora,apenas se vale para vestirse, casi no habla y vive prisionera de su propio cuerpo, que la amenaza constantemente con rebelarse ante cualquier estímulo exterior por imperceptible que sea.  

 

Eva se dio cuenta de que emprendía un camino de difícil retorno cuando un día -de ello hace más de cuatro años- cambiaron el ambientador en su despacho y su cuerpo, que ya le había enviado varios S.O.S. en forma de reacciones alérgicas, se rebeló violentamente. Sintió que se ahogaba; supo que aquello era algo más que una simple reacción adversa.

 

Dos largos años después le cayó el diagnóstico: «Padece Sensibilidad Química Múltiple (SQM)», le espetó el doctor y su vida se convirtió en un auténtico calvario. La SQM es una nueva afectación difícil de diagnosticar, que no tiene tratamiento específico, y que merma notablemente la vida de los que la padecen. Las manifestaciones y su grado de intensidad dependen del individuo y van desde dolores de cabeza, cansancio generalizado, picores en la piel, problemas cognitivos…; siempre en presencia de uno o varios productos químicos.

 

Un vuelco a peor

 

En el caso de Eva, el impacto ha sido máximo y hoy se encuentra encerrada en su casa, aislada por completo de su familia y amigos, con los que se relaciona a través del correo electrónico. «Aunque había sufrido crisis parecidas antes, el primer ahogo me vino cuando cambiaron ese ambientador en el trabajo», explica la economista a ABC. «Al ver que ninguna medicación me lo solucionaba, tuve la sensación de que era más grave de lo que los médicos pensaban y que difícilmente tendría curación», añade la joven recordando aquel episodio. «Desde ese momento, -asegura- ya fui consciente de que esto no tenía marcha atrás». Y no se equivocaba…

 

A partir de ese momento, su vida dio un vuelco a peor. Las crisis se sucedieron y las reacciones a cualquier estímulo ambiental se radicalizaron. Ahora, Eva vive incomunicada en su casa, envuelta entre algodones, protegida de cualquier agente ambiental y con la única compañía de su pareja David, que la ha arropado en su difícil travesía. 

 

«No tengo fuerza ni para hablar»

 

«Me paso el día en la cama. No tengo fuerzas ni para hacerme la comida y muchas veces para ducharme, y casi ni para hablar, ya que como consecuencia de la Sensibilidad Química Múltiple (SQM) padezco Síndrome de Fatiga Crónica severo», apunta a este diario en una entrevista realizada por correo electrónico.

 

«No puede hacerle la entrevista en persona, Eva está muy delicada y sería una odisea prepararlo todo para que pudiera venir aquí y hablar con ella», indicó David cuando este diario le expresó su voluntad de entrevistarla. Lo cierto es que son pocos los momentos en que su compañera presenta mejoría. Los pocos que tiene, los dedica en cuerpo y alma a luchar para que nadie pase por lo que ella ha pasado.

 

Para entender su sufrimiento, sólo hay que escuchar su historia. Para empezar, tardó dos largos años y un mes en saber qué le ocurría y pidió consejo a más de una veintena de médicos, una peregrinación que no sólo empeoró su diagnóstico sino que la sumió en la más absoluta desesperación.

 

«Fue una tortura que no le deseo a nadie. Si hubieran dado antes con el diagnóstico, probablemente padecería la enfermedad pero en un grado más leve y mi vida sería completamente diferente», denuncia la afectada. Precisamente por ello, se ha tomado como un reto personal la labor de divulgar las características de esta rara dolencia. Lo hace desde su blog -«No Fun»- . También acaba de publicar un libro: «Desaparecida» (Editorial Viejo Topo). Su único objetivo es ayudar a las personas que puedan estar en su misma situación. 

 

En 2009 sólo salí un día

 

El año pasado, Eva salió un solo día de su casa . «Lo hice en silla de ruedas, con máscara de carbón, tapones en las orejas y gafas oscuras para protegerme del sol», afirma. Hace tiempo que no sabe lo que es llevar una vida normal. Sus limitaciones son múltiples: no puede llevar el pelo largo porque está tan débil que siente su peso, tampoco colgarse un bolso, ni escuchar música, ni leer ni ver la televisión… 

 

«La única actividad que hago es escribir y luchar por nuestros derechos desde mi cama, a través de mi portátil cuando tengo suficiente energía para hacerlo», indica a ABC. Desde su ordenador, Eva Caballé libra su batalla particular para normalizar la enfermedad, darla a conocer no sólo entre la población sino también entre la profesión médica . De hecho, una de las cosas que más le ha perjudicado, al margen de la enfermedad en sí, es «que muchos facultativos no sepan aún que existe esta patología», precisa. Reconoce abiertamente el dolor que sintió al percibir la indiferencia de algunos médicos. «El problema no es tanto que yo no conociera el Síndrome, el grave problema es que los médicos no sepan que existe la enfermedad», denunció Eva. 

 

Al principio, ante la incertidumbre causada por la falta de un diagnóstico firme, Eva optó por Internet. En la Red halló lo que necesitaba; entendió realmente lo que le pasaba porque era su propio cuerpo el que validaba el diagnóstico virtual. Eso fue a los tres meses de sufrir las primeras crisis. Sin embargo, no paró hasta obtener la confirmación médica. Eso le robó energías y esperanza. 

 

Llegó la sentencia

 

En estos últimos años, en los que su salud ha ido empeorando progresivamente, Eva se ha dedicado a ir de consulta en consulta para que le confirmen lo que ya consideraba una certeza. «Algunos no me hicieron ni caso y otros hasta se rieron de mí», explica.

 

Un problema añadido que supuso el diagnóstico tardío es que «todo el tiempo que tarde en tenerlo fui empeorando cada día más». Pese a que ansió durante años oír a un médico que padecía SQM, cuando finalmente ocurrió, la noticia le cayó como un jarro de agua fría. 

 

«Tenía SQM de grado severo, pero también Síndrome de Fatiga Crónica grado II y Tiroiditis de Hashimoto, que hacen que, junto con las múltiples alergias que sufro desde pequeña, hagan que mi caso sea muy complicado», dice Eva. Recuerda con especial amargura el momento. «Estuve un mes en estado de shock». afirma. 

 

Fuente: ABC

Un gallego demuestra la relación entre los pesticidas y el párkinson

En la investigación, realizada en el Instituto Max Planck, se establece un modelo animal de desarrollo de la patología 

 

Ha probado que la enfermedad se inicia en el intestino y se propaga al cerebro mediante el salto entre neuronas

 

 

R. Romar

 

El párkinson empieza en el intestino. La enfermedad neurodegenerativa, que afecta a entre el 1% y el 3% de la población mayor de 65 años, se produce por la muerte de las neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra del cerebro, pero cómo comienza el proceso y cómo se desarrolla es algo que todavía se desconoce. Ahora, una investigación liderada por el investigador gallego Francisco Pan-Montojo Puga, que está terminando su tesis en un programa internacional de doctorado del Instituto Max Planck y la Universidad Politécnica de Dresde, al que accedió a través de una beca de la Fundación Pedro Barrié de la Maza, acaba de demostrar en ratones que la afección nerviosa se inicia en el sistema nervioso entérico (intestinal) y, a partir de ahí, se propaga hasta el cerebro. En un trabajo que hoy publica la revista científica Plos One establece por primera vez un modelo animal que reproduce la totalidad de la patología observada en seres humanos y su progresión.

 

 

 

 

Agentes externos

 

El párkinson tiene un pequeño componente genético, apenas el 5% de los casos, y el resto de la etiología se cree que se debe a factores ambientales aún desconocidos. Uno de estos agentes externos que potencialmente puede propiciar el mal son los pesticidas, una línea de trabajo desarrollada en los últimos años, pero que todavía no se había demostrado. El trabajo del investigador gallego sí certifica este relación, solo que a diferencia de estudios previos en los que se inyectaba a los ratones el pesticida rotenona en la sangre para que actuase en el sistema nervioso central (médula espinal y cerebro), Pan-Montojo lo que hizo fue suministrar la sustancia con una sonda gástrica en concentraciones tan bajas que no se detectaban ni en el sistema nervioso central ni en la sangre periférica, pero sí en el intestino, donde se producía su demoledor efecto.

 
Alteración mitocondrial

 

¿Y qué fue lo que ocurrió? Que la alteración en la función de las mitocondrias producida por la rotenona dio lugar a una modificación en el sistema nervioso del intestino que, a su vez, hizo que la patología se propagara hasta el cerebro. La pregunta, en este caso, es ¿cómo pudo hacerlo si la rotenona es detoxificada por el hígado y no pasa a la sangre? En la respuesta radica una de las innovaciones aportadas por el investigador gallego: los datos sugieren que la transmisión se produjo vía trans-sipnáptica saltando de las neuronas del sistema nervioso intestinal al central. «Los componentes celulares modificados -señala el investigador- podrían transmitirse a través de las conexiones entre las neuronas de los nervios simpáticos y parasimpáticos hasta el sistema nervioso central y progresar dentro de este hasta afectar a las sustancia negra del cerebro, lo que daría lugar a las alteraciones motoras propias del párkinson».

 

El proceso que sigue sería similar al del tétanos o al de los priones, aunque esta hipótesis todavía tiene que ser demostrada, ya que «el mecanismo para que esto ocurra sigue siendo un misterio». «Qué proteínas -se pregunta- son las que causan esta reacción, no se sabe».

 

 

 

Fuente: La Voz de Galicia

La UE duplica el número de productos químicos considerados muy peligrosos

14 nuevas sustancias deberán iniciar un proceso de autorización para su uso futuro dentro del programa REACH 

 

Los productos químicos considerados muy peligrosos para la salud y el ambiente y que serán objeto de regulación prioritaria en Europa han pasado de 15 a 29, tras la ampliación aprobada por la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA) , con sede en Helsinki. La inclusión dentro del programa REACH para el control de productos químicos de 14 nuevas sustancias se produce 15 meses después de hacerse pública la primera lista y más de tres años después de la aprobación del programa.

 

 

 

 

Entre las sustancias ahora incluidas están el dinitrotolueno (utilizado en la fabricación de espumas de poliuretano y de explosivos), varias fibras cerámicas de silicatos de aluminio y circonio (para el aislamiento de alta temperatura en usos industriales y la protección frente al fuego), varios productos que se utilizan para la fabricación de antraceno (un hidrocarburo), otros varios con plomo (para algunos pigmentos y tintes), así como el alquitrán a alta temperatura (en la producción de electrodos para usos industriales). También se incluye un ftalato, el de diisobutilo, que se utiliza ampliamente en plásticos, lacas, adhesivos, material explosivo y esmalte de uñas.

 

La identificación de una sustancia que produce una gran preocupación, según el título que se le ha dado a la lista, y su inclusión en ella constituyen el primer paso para que ésta inicie el nuevo procedimiento de autorización que nació con REACH. Entonces se identificaron más de 270 productos que deberían de ser sustituidos prioritariamente por sus potenciales efectos sobre la salud y el ambiente. La breve lista actual constituye el primer paso de un complejo proceso que ha producido las quejas de la industria química.

 

Estas sustancias “muy preocupantes” son cancerígenas, mutagénicas o tóxicas para la reproducción, son persistentes y bioacumulativas o tienen efectos similares a las anteriores. Una vez incluidas en la lista, no se podrán poner en el mercado o utilizar con posterioridad a una fecha (todavía por fijar por la Comisión Europea), si no tienen la autorización pertinente. La ECHA advierte a las empresas que las fabrican o las importan de que deben consultar sus posibles nuevas obligaciones legales a partir de la inclusión.

 

Fuente: EL PAÍS.COM

La Plataforma Mesa de la Ría se reunirá con la delegación del Parlamento Europeo el próximo 16 de febrero

La Plataforma Mesa de la Ría valora muy positivamente que la Delegación de Parlamentarios Europeos que vendrán a Huelva entre los días 16 y 18 de febrero próximos vaya a personarse en las instalaciones industriales que hay en la Avenida Francisco Montenegro para conocer de primera mano la situación de estas instalaciones y comprobar su funcionamiento. La Plataforma Mesa de la Ría se reunirá con los parlamentarios europeos el primer día del calendario de esta visita. El encuentro tendrá lugar en Sevilla, después de que los integrantes de la Delegación se hayan visto con responsables de la Junta de Andalucía, del Ministerio de Medio Ambiente, de la Dirección General de Costas, del Ministerio de Industria y del Consejo de Seguridad Nuclear.

 

 

La Plataforma Mesa de la Ría espera que los encuentros que se van a llevar a cabo con motivo de esta visita sirvan para que los parlamentarios europeos puedan disponer de toda la información y comprobar directamente la situación medioambental que padece esta ciudad, junto a la cual se acumulan millones de toneladas de residuos industriales y donde la ciudadanía manifiesta una preocupación cierta sobre las consecuencias de todo esto para su salud.

 

Los parlamentarios europeos también se reunirán con diferentes colectivos ciudadanos de Huelva y con asociaciones relacionadas con la salud, ya que el objetivo de esta visita consiste en investigar profundamente las peticiones que se trasladaron al Parlamento Europeo, en las que se reflejan los altos índices de contaminación industrial que se dan en Huelva, así como los altos índices de mortalidad por cáncer y la elevada incidencia de enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

 

Junto a los integrantes de la Delegación, se trasladará a Huelva el representante de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo y vicepresidente de la Comisión de Peticiones, Willy Meyer, cuyas iniciativas han sido decisivas para la realización de esta visita oficial. Meyer participará en los encuentros que va a llevar a cabo la Delegación de Parlamentarios además de otras reuniones con más colectivos de Huelva afectados por la situación medioambiental de la ciudad.

 

 

Fuente: Plataforma Mesa de la Ría

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Colaboración de Manuel Alejandro Palacios